Al cruzar un río ancho como el silencio, Almanzor se detiene bajo un algarrobo. Mientras los sueños de la doncella descansan, él cincela en una roca: "Ven a mí, pequeña mía, desata el viento del amor y hazlo silbar en tus besos". Los aires santamarianos los empujan hacia Colalao, donde remojan las almas en un amable malbec. La Pachamama los abraza en Amaicha. Camino a Tafí, un malambo de baches los entretiene a lo largo de 57 kilómetros. Una guitarra se trepa a la luna en Acheral. El canto de una sombra se estira en el horizonte:
"Se levanta en el cerro/ la voz doliente de la baguala/ y el camino lamenta/ ser el culpable/ de la distancia..."
Pernoctan debajo de ese alero de don Ata, que es la luna tucumana de las mil sesenta y seis noches.
La mañana los sorprende en la capital. "Parece que están de fiesta en el villorrio, amado mío", dice Scheherezade. El celeste y blanco se entrevera con el cielo gris y la basura desparramada. El camello apura el paso. "¡Fuera, bastardos! ¡Alá os parta de un guascazo!", grita Shahriyar espantando con su cimitarra a dos motoarrebatadores. Al llegar a la plaza Independencia, divisan un puñado de ancianos que toma mate para calentar la mañana. Banderas y estandartes cuelgan de casi todos los edificios. Una mezcla de algarabía y desdicha amasa el viento. "Buen día, afable anciano, ¿qué festejáis? ¿Por qué tenéis un gesto adusto?", pregunta Shahriyar.
Una viejita con la espalda desvencijada por la pobreza dice: "Hoy celebramos... bueno, celebrar es un decir... 202 años de la Revolución de Mayo, pero los viejos no tenemos mucho para festejar. La mayoría de los 110.000 jubilados de este jardín cobramos $1.687 mensuales. Al Rachid no tiene plata para pagarnos el 82% móvil y se ríe de la Justicia que se lo ha ordenado, pero tiene dinero para aumentarles el sueldo un 34% a los legisladores, concejales y otros..."
- ¿Esa es la tan mentada distribución de la riqueza?", inquiere Scheherezade. - Vea, el ecónomo de Al Rachid dice que quiere ahorrar $350 millones porque ¡las arcas están exhaustas!, pero ellos se aumentan antes los salarios. ¡Es una vergüenza! ¡Seguro que van a seguir ahorrando con los jubilados, inventando más impuestos...!, despotrica un viejo barbado. - ¿Pero no viven en la mejor provincia de todos los tiempos?, acota Shahriyar. - Mire, hace unas semanas, el nuevo presidente francés que paradójicamente es holandés, aprobó una reducción salarial del 30% de todo su gabinete, incluido él mismo... - Tengo entendido que Al Rachid anduvo visitando con la emperatriz a José Eduardo dos Santos... - ¿El presidente de Angola que desde 1979 está en el poder? (lo interrumpe un anciano) - Parece que fue a ver si puede hacer en las vacaciones de julio una pasantía... - ¿Pasantía? - Sí, lleva 33 años en el poder, tiene mucho por aprender, ¿que no? - ¿Y qué van a festejar ustedes este 25 de Mayo? - Que estamos todavía vivos, pero no sabemos para qué, haber dado lo mejor de sí para engrandecer esta patria y que nos paguen con indignidad... - ¿Cuál fue la primera decisión de la Primera Junta?, pregunta Scheherezade. - Le aseguro que no fue adjudicarse sueldos de privilegios. No me lo imagino a Castelli en un carruaje 4x4...
La doncella y el rey siguen camino. Llegan al río Salí para que el giboso calme la sed, pero se niega a beber esas aguas. "O sea que Al Rachid y sus representantes celebran una revolución, aumentándose el sueldo..." Shahriyar bebe del odre un sorbo de malbec colaleño. Como dice mi amigo, don Ata:
"El trabajo es cosa buena, es lo mejor da la vida; pero la vida es perdida trabajando en campo ajeno. Unos trabajan de trueno y es para otros la llovida..."